
Ayer, mientras esperaba la hora de entrada, me asome por la casa de cueros pegada al comercio donde trabajo, para saludar a Florencia, la chica que atiende ahí. Flor es una chica de 24 años muy alegre, extrovertida que, con toda la cantidad de problemas que tiene, nunca pierde humor, ni ganas de seguir adelante.
Hace aproximadamente seis años que esta de novia con un cadete de servicios. Su relación, por lo que me ha contado, es muy buena. Le ayuda económicamente, es atento. Pero todo lo bueno, tiene su cambio. Y ese esta en que su novio, hace mas de un año, empezó a consumir cocaína. Me contaba que no se entero, hasta una noche que, entre gritos y llanto, se lo confesó. Ella lo sabía, o creía saberlo, por las tantas noches que regularmente salia desesperado en busca de "algo". Pero su leve sospecha, la oculto por miedo a sus sentimientos, a caer en una realidad que la alejaría de él para siempre. Sabia que terminaría peor que la ultima separación, que esta distancia iba a ser definitiva. "¿Donde me meto lo que siento?¿Como hago para olvidarme? Si todavía lo amo. Seis años de estar con el, seis años de compartir, de convivir. Como hago... " - Me dijo angustiada. Desde ese momento, no sabe que hacer. Varias veces fueron las que quiso ayudar a eliminar su adicción,pero fueron en vano, por que el estaba arruinado. Y son cada vez mas, las actitudes de violencia. "De verdad lo quise ayudar. Lo amo, pero ¿Hasta que punto me tengo que sacrificar?¿Hasta arruinarme con el? Perdón, pero el amor no significa arruinarme con el. Yo estuve a su lado, contaba conmigo. Mu hubiese dicho antes de caer en esta mierda...".Liberar o ser cautivos, es elección de cada uno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario