
Anita no paraba de recorrer los diferentes locales de la zona céntrica. El tiempo se le acotaba, cada vez mas, por las diferentes actividades que tenia planeada durante el día. Desde la peluquería, la casa de novias; hasta la elección del salon donde se produciría el casamiento, devian ser resueltos. Por suerte estaba Nany, su mejor amiga, para ayudarla y contenerla en todo.
- Ay Nany, no llegamos al salon. ¡En la peluquería nos demoraron horas!
- Ana, si llegamos. Tranquila. Tenes todo el día para terminar de arreglar los desperfectos.¡Es mañana el casamiento!
-Tenes razón. Ai viene uno: ¡TAXI!
Subieron al taxi con todas las bolsas que cargaban. Entre ellas, los dos posibles vestidos de novia. Colocaron los souveniers, decoraciones y demás en el porta equipaje, y lo mas preciado( los vestido) en la parte de abajo de donde viajaban.
Recorriendo gran parte de la ciudad, bajaron apresuradas en el salon donde se haría la fiesta. El taxista les abrió el porta equipaje, para bajar las bolsas de los decorados y otros objetos, sin percatarse antes, de haber bajado los vestidos. No tarda en arrancar, he irse el taxista que anita grita:
-¡LOS VESTIDOS!
Fue el momento exacto donde su presión bajo a menos cero. Y no solo por que todavía no los pagaba. Si no, por que mañana sería su casamiento y no tenia los mas preciado.
- Ani, tranquila. Los vamos a encontrar. Es cuestión...
-¡No Nany, no los encuentro mas! Que voy a hacer...como pude...tendría...
Se pasearon por diferentes medios de comunicación, que les abrieron las puertas para emitir lo sucedido:
PRIMICIA: "LA CHICA QUE PERDIÓ SU VESTIDO DE NOVIA, ANTES DE SER NOVIA":
RECOMPENSA PARA QUIEN LO DEVUELVA
- Ahora, es cuestión de esperar...
A la misma hora, sobre la calle, un hombre para un taxi
-TAXI
-¿Donde quiere ir señor?
- Al "Hotel Internacional", por favor
Mientras viajaba, revisaba que tuviese todos los papeles en orden. La gente con la que negociaría no era fácil. Y debía estar preparado. Arreglo su corbata, se puso un poco de perfume y de paso, se miro en el espejo retrovisor. No alcanza a mover la vista hacia el, que unos destellos plateados, contenidos en una bolsa, llamaron su atención.
-Señor, aquí hay una bolsa con dos vestidos de novias. ¿Son suyos?
-¿Usted me ve cara de novia?
-(Ríe), no por supuesto que no, pero...en fin, no son de usted. Alguien se los habrá olvidado.
-Supongo que si...Puede ser la chica que subió antes que usted. Venia muy apurada.
- ¿Y se acuerda donde la dejo? Para acercarme, y devolvérselos. Supongo que los estará buscando....
- A ver. Déjeme pensar. Ah si!, en el salón de fiestas " Sueños".
- Ok, déjeme ahi por favor.
Al llegar, no encontraron ni el salon abierto, ni la chica llorando por su vestidos. Solo:
" Si encontró mi vestido, ¡POR FAVOR!, dejarlo en Avellaneda al 5011. ¡¡Sera recompensado¡¡. Ani
-Bueno tendremos que ir hasta allí. Por suerte, corro con tiempo.
Llegando...
- Buenas tardes.¿ Con Ana por favor?.
- Si, un segundo. ¿Su nombre?
-Miguel. Miguel Abadia.
- Un segundo Miguel
-Gracias
-...
-Buenas tardes Sr Abadia...¿Me buscaba?
-Si. Le vengo a traer esto.
-¡LOS VESTIDOS!, AYY !!MUCHAS GRACIAS¡¡ NO SABE LO ANGUSTIADA QUE ME HE ENCONTRADO CON LA SITUACIÓN...
-Lo supuse señorita. Pero bueno, aquí los tiene.
-Lo voy a recompensar. ¿ Cuanto quiere?
Miguel no pudo evitar observarla detenidamente. Su belleza era demencial. Desde su pelo negro azabache, hasta sus ojos verdes como la esmeralda, embriago su deseo, y en una especie de hipnosis, lo conquisto.
- Me gustaría invitarla a cenar. Sería la forma de pagarme. ¿Accepta?
Sería muy feo que la joven no se casara. Prefiero pensar que el hombre se convierte en un buen amigo de la nueva familia.
ResponderEliminarPuede ser anónimo que suceda, queda en el imaginario de quien lo lea :) Saludos y Gracias por acercarte a mi blog.
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