
Como todos los 6 de julio, llega el día donde nos juntamos por el cumpleaños de Florencia, una amiga de toda la vida. Todos los años, solemos pasar por su casa, tomar mates y utilizar ese espacio para ponernos al día de nuestras respectivas vidas. Es imposible juntarse con las chicas, sin evitar hablar y discutir sobre "relaciones", digo yo. Puedo llegar a decir, que es lo que mueve el mundo de muchas personas.
Como tema de charla, nos contó de los tantos problemas que lleva con su pareja. Desde discusiones por juntadas con amigos, hasta salidas con "amigas" a boliches sin previo aviso. Pero la problemática puntual son sus celos. Celos desmedidos, que cada día mas, se acrecientan. En toda relación, los celos existen. Algunos, los manejan por el lado del humor. Otros, los pasan por alto o ocultan. Pero en el caso de Florencia, sus celos constantes se transforman en planteos, exigencias y problemas, que culminaron en un tiempo a la relación. Y me refiero a pausarla, dejarla en stand by, por cansansio o el miedo a tomar la decisión de quien corta. Y siempre creo, que los culpables de un tiempo, son los mismos integrantes de esa relación, por no saber moderar, como también plantear las diferencias al otro, en su debido momento ( es una realidad, que todo se acumula, y se mezcla). La forma de accionar de Flor es: "Salí con tus amigos, no hay problema". Para luego terminar en un: "El otro día saliste con tus amigos, y ni siquiera me preguntaste que ibas a hacer yo. Me quede sola y aburrida". La pregunta es ¿Por que no se lo planteo?¿Por que no le dijo que no quería quedarse sola?.
Todos podemos entender este acto como "histeriqueo". Y si, es histeriqueo por no saber controlar ciertos aspectos necesarios, como el espacio fundamental que toda persona necesita. La díada, en la infancia. Necesitamos respetar nuestros entornos, para no asfixiarnos. Creo que en toda relación, las diferencias existen. Y es verdad, que con el correr del tiempo, se acentúan mas. Pero evaluó que si se dialogan a tiempo, se tratan esas diferencias con adultez y madurez, se pueden llegar a ahorrar mucho dolor de cabeza. Nosotros, somos los propios asesinos de nuestras relación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario