Martín miraba su notebook fijamente, ante la pregunta que se encontraba en la ventanita de chat. Sus ojos, desorbitado en busca de una respuesta sensata e inmediata. Eran las seis menos diez de la tarde, y todavía no decidía que hacer.Nunca pensó encontrar alguien con quien compatibilizar. "Solo buscaba sexo" pensó. Tomar decisiones, no se le daba muy bien. Y menos, las que respectan al corazón. Seis y punto, y Facebook lo saco de sus pensamientos, avisándole que tenia un mensaje nuevo.
- ¿Y?¿Me pasas tu celular?
-Si, discúlpame. Me colgué. Mi numero es...
Suena el celular de Martín.
Martín y Lucas se conocieron por una página de encuentros ese mismo día. Charlaron, y la onda fue automática, según ellos. Tanto, que se agregaron a sus respectivas cuentas de Facebook sin pensarlo.La literatura fue su fuerte, me dijo Martín.
Pero al ser el agrado bastante fuerte, se olvidaron de fijarse en un detalle: La distancia. Si bien en el perfil de Lucas mostraba la misma ubicación geográfica que la de Martín, no era del todo cierta. Se encontraban a un par de Km. Sin embargo, no fue impedimento para ninguno de los dos, o por lo menos para Lucas que decide invitarlo a Martín a su Ciudad.
-¿Te sorprendió mi llamado?
-Y...un poco. No lo esperaba. ¿Que haces?
-Aburrido. Te llamaba para invitarte a que vinieses, conocernos si estas de acuerdo.El último micro pasa a las 20, y no son muchas horas de ciaje. Todavía tenes tiempo. Te podes quedar en casa, no hay problema. Charlamos, y a la noche salimos con amigos. Me gustaría muchísimo.
- Me gustaría también, pero no lo se...
-Bueno. Pensalo, y me avisas en un mensaje de texto ¿Te parece?
Al cortar, Martín se sentía en una encrucijada. Su corazón le decía que se arriesgara, total ¿Que perdía?. Si por chat le encanto, oír su voz le fascino. Pero no era de esos que se iba a otro lugar,a conocer alguien, lejos de su gente. Su racionalidad pesaba mas que su emotividad. Pero la duda de una posibilidad, calaba su cerebro. Necesitaba de una segunda opinión, y que mejor que su compañera de piso que se encontraba allí, lo cual no tardaron en gritar !Si¡ junto a su compañera de estudio. "Anda, no perdes nada.¿ Y si es un nuevo amor?." Fue el impulso suficiente para agarrar su maleta, preparar algunas mudas de ropa y partir hacia la terminal. "Voy para allá. Te aviso al llegar. Martín"
Tardo mas de tres horas en llegar. El viaje fue un mix de sentimientos: Alegría, euforia, miedo, incertidumbre. No sabía con lo que se iba a topar, y eso le generaba todas esas sensaciones. Por eso, Lau le dejo el numero de un hostel amigo. "Llama cualquier cosa. Si no te sentís cómodo, te quedas allí. Ya saben que vas".
Al llegar, Lucas lo esperaba. Martín se llevo una grata sorpresa, la que esperaba. La conexión, era evidente,real. Sonrisas, y miradas de agrado mutuo. Una felicidad, se respiraba en el aire de los dos. En el departamento de Lucas, que se encontraba a solo unas cuadras de la terminal, se sentaron a charlar. Charlaron, y charlaron por horas. Reían de anécdotas, de la alocada situación. Y cada vez que sus ojos se compenetraban, se gustaban mas. La charla se interrumpió, por el sonido del timbre, que indicaba que los amigos de Lucas se encontraban afuera. Nueve de la noche, y el tiempo paso volando.
Esa noche salieron y al regresar, Martín durmió con Lucas. Era lo que buscaba. Pero lo que no buscaba, y encontró, fue un nuevo amor. Una nueva ilusión. Que se manifestó, semanas después...
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