El cumpleaños, para muchos, es un momento especial. De festejo por aquel día en que naciste. Y tiene que ser así, para los que han sabido consechar amistades, amores y cariños. Pero para otros, como para mi, es un día mas. Nada especial. Y menos aun, el de este año. Esta época, pero de otro año en el que lo conocí. En el que comenzaba una historia de amor tan bonita, tan única para mi. Y como comenzó, termino. Pero sin final feliz. Por que los finales felices, terminan con él quedándose a tu lado. Diciéndote lo mucho que te ama, lo esencial que sos y serás en su vida. Y en mi historia, no fue así. El principe encontró a otro, y el despechado convirtiéndose en calabaza.
Si bien la tristeza, es imposible de anularla cuando llega, es posible combatirla y disiparla. Soltarla, para que no nos abrume. Como he hecho en estos dos meses, cuando el príncipe viro. Tomo su camino, y me dejó el sabor amargo de un adiós. Un adiós cruel, con heridas imborrables en mi ser que persiguen aunque pasen los días. Y días como este. Espero que pase mañana, y los fantasmas desparezcan una vez por todas de mi vida. Y no vuelvan nunca mas.
TAL VEZ LOS FANTASMAS SI RECUERDAN LA FECHA. CREO QUE LO IMPORTANTE REALMENTE SERIA, EN REALIDAD TE HUBIERA HECHO BIEN VERLO? O HUBIESE SIDO COMO TIRAR TODO POR LA BORDA?
ResponderEliminarPARA MI LAS PERSONAS JAMAS SE OLVIDAN. Y MUCHO MENOS SE LES GUARDA RENCOR POR ERRORES QUE NO COMETIERON. SIMPLEMENTE SE AGRADECE A LA VIDA, QUE UNA VEZ MAS, NOS AYUDA A CRECER.