Encerrado entre las cuatro paredes de mi habitación, grito ser libre. Pero no esa libertad con la que nacemos. Si no,la libertad del amor, que sigue atado a cadenas ya rotas. Ser amado, nuevamente, la incertidumbre y anhelo de muchos. Encontrarse solo, es algo de lo que no estamos preparados. Recordar cuando fuimos amados,deseados. Y nos repetimos tantas veces que podamos ¿Por que todo acabo?.
Pensar en amores nuevos, el dejarse ser, es un sentimiento que ahoga, nos deja desnudos. Y se debe a la inseguridad que todos albergamos en lo mas oscuro de nuestro ser. Nos defendemos con actitudes superficiales, decir que ya hemos pasado por etapas dolorosas, y esto es lo que nos convirtió.Sentarse en bares, interceptando o intercambiando miradas cómplices, para luego solo demostrar mas inseguridades encubierta de seguridades. Aparentamos ser lo que no somos, con el fin de no mostrar vulnerabilidad. De no sentirnos expuestos, consecutivo a quedar dañados.
Aprendimos que el amor es un juego: El que se enamora, pierde. Y en el siglo actual, después de unos cuantos ex, pocos deciden perder.¿Y no será por eso que nos perdemos demasiadas oportunidades?¿No podría ser que el amor de nuestras vidas este frente a nuestros ojos, y esa inseguridad estúpida te lo impida ver?¿Hasta que punto jugarse por amor?