
De Viernes a Sábado, la ciudad tiñe sus colores taciturnos para avisar que es hora de salir. Desde la Gran Peatonal, hasta la inmensa Colón y Arístides (Zona donde se encuentran lugares de ocio), todos desean divertirse y pasar una excelente noche. Bares y Boliches se abarrotan de personas que ríen y bailan con amigos, socializan con desconocidos, toman sin parar y, si estas de suerte, buscan encontrar amor. Transcurren las horas, y las necesidades van mutando de forma imparcial. El alcohol empieza a surtir efecto, y los objetivos de búsqueda cambian sobre la madrugada. Y ahí, en ese mismos instante, aparecen ellos que con sus miradas penetrantes y desorbitadas, tratan comunicar con sus miradas lo que no pueden con sus palabras: sexo.
Sobre la madrugada, es común que se produzcan las siguiente situaciones:
(Llamada de dos desconocidos, vía chat telefónico o cara a cara)
(5:00 am) – Hola. Busco Sexo
-Yo, por la Quinta Sección, con lugar. ¿Te parece?
-Por supuesto…
- Te espero. La dirección es…
Los encuentro sexuales entre hombres son muy comunes en mi ciudad. Al punto, de verlos en cualquier horario del día, y sobre cualquier lugar público. Mañana, Tarde o Noche el placer no tiene horarios, y menos limites. Sus participantes no evalúan la idea de lo contraproducente que puede llegar a ser, sin solo poner en manifiesto su objetivo básico e instintivo de saciar su apetito sexual. Algunos, llegan a tales actos por diversión y calentura, otros, por querer buscar algo mas en ese acto. Pero el punto de esta columna, es solo relatar lo que existe, y no es visibles para muchos…